Cuando el precio del aceite conoció al Ibex 35

Huertoliva

Esta semana hemos recargado nuestro almacén con un “nuevo” producto, el aceite de Huertoliva en dos formatos más, 1 y 2 litros, que acompañarán a la ya conocida garrafa de 5 litros. La misma y excelente calidad en distintas cantidades  para elegir de un producto con sabor y textura procedente de pequeñas extensiones de olivar cerca de Morón, ciudad donde está ubicada esta almazara. El aceite nos lleva acompañando miles de años, no es sólo un producto alimenticio sino que forma parte de la cultura popular andaluza y mediterránea en general. Gran parte de nuestro territorio está dividido en latifundios desde hace siglos, latifundios que son propiedad de grandes terratenientes aún vigentes en pleno siglo XXI. El aceite no es ajeno a esta explotación capitalista y, por suerte, contamos con diversas entidades como Huertoliva donde sus trabajadores y trabajadoras fomentan la democracia interna y, en definitiva, otro modelo laboral solidario. Por desgracia, el negocio del aceite y sus prácticas económicas están en propiedad de las grandes marcas comerciales. ¿Qué quiere decir esto? El precio que puede fijar una entidad como Huertoliva no sólo está influenciado por su producción y mano de obra sino que también guarda relación por las decisiones de estas multinacionales del sector alimenticio. Por tanto, la variación del precio del aceite de oliva responde fundamentalmente a dos factores:

  • Por un lado, se encuentran las causas relacionadas con la oferta y la demanda. En los últimos años se ha producido un incremento de la exportación y, por lo tanto, un aumento en la demanda de aceite de oliva. Esto hace que cuando las condiciones meteorológicas o, de cualquier otro tipo, hacen que la producción sea inferior a la demanda, el precio de la aceituna sube y repercute lógicamente en el precio del aceite.
  • Por otro lado, se encuentra el factor de la especulación. Cuando hay mucha producción de aceite, su precio baja y las grandes marcas, en lugar de vender a ese precio, almacenan parte del aceite a la espera de precios más elevados. Durante el año 2015 se ha producido esta situación. El precio inicial del aceite fue de 17 euros (garrafas de 5 litros). A mediados de año subió a 25 euros, momento que han aprovechado los especuladores para obtener enormes beneficios.

Otro factor indirecto del precio es la estrategia de las grandes cadenas de distribución alimenticia, las cuales usan el aceite como señuelo para decidir a qué supermercado van las personas a comprar. Es una evidencia, como decíamos anteriormente, que este producto es muy consumido en Andalucía y en el Estado Español, por lo que es un artículo básico en la cesta de compra. De este modo, es usual ver garrafas de aceite en los catálogos de estas grandes cadenas a precios irrisorios, a veces incluso por debajo del precio de coste.

Este año, la cosecha de aceituna no ha sido excesivamente grande. Este precio está permitiendo a los pequeños agricultores vender su cosecha de aceitunas a un precio elevado, donde han de pagar unos gastos de producción cada vez más altos (agua, gasolina, etc). Huertoliva compra aceitunas a pequeños agricultores y agricultoras a un precio algo más elevado del vigente en el mercado, fruto de un acuerdo en el que se busca la sostenibilidad tanto de la producción como de la transformación. Es por eso que los aceites Huertoliva tengan este año, 2016, un precio más elevado que el año anterior.

El mayor precio no cambia el margen de beneficios para Huertoliva ni para Lamedina. Ese aumento del precio repercute en una subida de las rentas que reciben los pequeños agricultores a quienes les compramos las aceitunas y que, no hay que olvidarlo, son quienes mantienen nuestro medio rural vivo y uno de los sectores sociales que más sufren el actual sistema económico injusto e insolidario.

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